La Microdermoabrasión es un proceso de exfoliación rápida y una manera eficiente de remover las células muertas de la capa superficial de la piel, estimulando la regeneración celular, lo que incrementa la producción de colágeno y con ello la elasticidad.
Esta exfoliación es rápida y no utiliza agentes químicos sino diamantes naturales, por eso es suave, segura, uniforme, precisa, completamente indolora y agradable.
De esta manera, la piel se vuelve más tersa y realizándolo de formar regular ayuda a que el rostro presente un aspecto más juvenil y saludable.
Con la Microdermoabrasión se eliminan las manchas producidas por la exposición solar, y desaparecen o se atenúan las líneas de expresión y las arrugas. Se atenúan cicatrices y manchas producidas por el acné.
La duración de cada sesión es de 20 a 30 minutos aproximadamente, con variaciones según la zona a tratar.
El número de sesiones es variable, pero en general se realizan entre 8 a 10 sesiones, una sesión cada 7 a 10 días. La mayoría de las personas pueden regresar a sus actividades habituales inmediatamente.
Se recomienda tomar una sesión cada 2 o 3 meses para mantener los resultados alcanzados.
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